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martes, 6 de septiembre de 2011

México no debe pactar con el crimen organizado


05/09/2011
María Camila Morales
Como unas " interpretaciones malintencionadas" calificó el ex presidente mexicano Vicente Fox apartes de la entrevista que concedió la semana pasada al diario La Nación de Argentina. Quiere sin duda calmar la polémica que desató la supuesta propuesta de pactar con el crimen organizado un regreso a la tranquilidad ciudadana en su país.
En una columna de opinión escrita en el periódico El Universal, Fox da una versión más amplia de lo que él entiende como solución para el narcotráfico en México. Y lo que propone sigue siendo un acercamiento con el crimen organizado en pro de la paz de los mexicanos.
Sacar el ejército de las calles, elegir de forma directa a los mandos policíacos y legalizar la droga son las acciones prioritarias que aconseja el ex mandatario. Sumado a un apoyo externo: un comité internacional de expertos que “convoque a los grupos violentos a una tregua y a valorar la conveniencia de una ley de amnistía”. Esas son sus palabras para que no se preste a distorsiones.
Como ejemplo de negociaciones y de la “audacia” necesaria para acabar con la violencia, recuerda al presidente colombiano Andrés Pastrana quien “se introdujo en la selva colombiana para entrevistarse con el legendario Manuel Marulanda” (líder de las FARC) y al presidente César Gaviria y su “sometimiento a la justicia” de los narcotraficantes que contemplaba la “no extradición y “el respeto de sus fortunas”.
Si le pregunta a los colombianos de qué se trataron dichas osadías, contestarían que fueron pactos con el enemigo que terminaron en sangre y más tragedias.
En cuanto a la zona de despeje del Caguán “negociada” con la guerrilla de Manuel Marulanda, fue territorio de no ley en el cual las FARC escondieron a sus secuestrados mientras seguían extorsionando y cometiendo atentados. Durante los diálogos de paz con las FARC, la guerrilla no dejó de utilizar la violencia y el terrorismo contra los colombianos.
La cárcel de la Catedral en la que el capo Pablo Escobar aceptó ser recluido fue el templo de lujo de la corrupción y el comando central del cartel de Medellín con la protección del ejército. Una farsa que concluyó con la huida de Escobar en un increíble operativo que incluyó la toma como rehén del viceministro de Justicia de Gaviria cuando éste iba a informarle su traslado de prisión.
Para logar una tregua, un pacto o una amnistía se necesita la voluntad de las partes para hacer respetar lo acordado. Del lado del gobierno mexicano se trataría de acabar con la violencia en el país, pero del lado del crimen organizado (los narcotraficantes) cuál sería su motivación?
Lo que les interesa a los carteles de la droga y a sus bandas de delincuentes es seguir con sus negocios sin la intervención del Estado mexicano.
Fox olvidó mencionar que en México varios sectores ya han pactado con los narcos y que ahora están viviendo las consecuencias de su decisión. La matanza del Casino Royale en Monterrey entra en los casos de ajuste de cuentas a empresarios o propietarios de establecimientos que no pagan su “vacuna” (pago de dinero a cambio de seguridad que puede equivaler al 20 o 30% de las ganancias semanales del local). Según el Consejo Coordinador Empresarial de Ciudad Juárez 90% de los negocios de la ciudad son extorsionados de esta manera.
Casino Royale es lo que pasa cuando se entra en el juego de la negociación con el crimen organizado. Colombia también lo vivió y la “tregua” generó una segunda ola de violencia. El Estado quedó debilitado y sin credibilidad mientras que las guerrillas (FARC y ELN) aprovecharon el diálogo para armarse y seguir el combate.
Sería bueno recomendarle al presidente Fox la lectura de la entrevista de Masatoshi Kumagai, uno de los padrinos de la temida mafia japonesa Yakuza, a la revista francesa Expansión. Esta semana aceptó que la culpa del actual debilitamiento de la “organización” fue la abierta declaración de guerra del gobierno de Japón después de décadas de una convivencia acordada.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Argentina llora a la pequeña Candela


02/10/2011
María Camila Morales
La crueldad del ser humano no tiene límites y más cuando se trata de dinero. Los argentinos lo descubrieron con horror al final de una historia de secuestro que acabó con la vida de una pequeña de 11 años.
Todo un país llora hoy por Candela Rodríguez, la inocente víctima de una extorsión a quien las autoridades no pudieron salvar. Su cuerpo, según el diario La Nación, fue encontrado en un descampado de Villa Teresa “desnudo, desfigurado y brutalmente asesinado”.
Los dedos empiezan a señalar la incompetencia de las autoridades de la provincia de Buenos Aires, las cuales durante nueve días no lograron dar con su paradero. Pese a que el gobernador, Daniel Scioli, asegura que dos mil policías estaban investigando el secuestro, no impidieron el trágico desenlace.
La Casa Rosada no tardó en dar sus condolencias a la familia y el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, escribió en su cuenta Twitter: “no estamos ausentes y colaboramos de la mejor manera.”
La inseguridad es un problema mayor en el país. Los secuestros extorsivos han aumentado 68% en el primer semestre del año comparado con el 2010, según la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia. El secuestro se ha convertido en un negocio rentable.
El caso de Candela es aún más escalofriante ya que varios diarios locales han indicado que se trató de una venganza por una deuda de 100.000 dólares e insinúan que hubo complicidad de familiares y de miembros de la policía.
Un ajuste de cuentas entre mafiosos que no sería una novedad en el país. El padre de la pequeña, Alfredo Rodríguez, está en la cárcel cumpliendo una condena por robo agravado de mercancía en tránsito (llamado en Argentina “piratería del asfalto”).
Un mundo donde la extorsión es usual y contaría con la complicidad de ciertos miembros de la policía. Situación que preocupa y que tiene varios ejemplos en la historia argentina.
En el 2009, el comerciante Leonardo Bergara fue secuestrado y encontrado con cadenas en una casa cuyo propietario era un oficial de la policía bonaerense. Y no hay que olvidar que en 1991, el propio alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, fue raptado 12 días por una banda de policías secuestradores hasta que su padre pagó un rescate de 6 millones de dólares.
Corrupción de un ente que por el momento los políticos y el gobierno prefieren no abordar. Según el periodista Jorge Lanata : “es un poder dentro del poder”. Y agrega que "si hubiera buenos policías, que sepan investigar y que no estén vinculados con las mafias”, no estarían ahora los argentinos llorando a Candela.
El secuestro es una infamia que no se puede aceptar. La madre de Candela, Nancy Carola Labrador, dijo al reconocer el cuerpo de su hija: “va a ser la última hija a la que me maten”; ¿a quién se refería en medio de su dolor? La memoria de su pequeña merece una pronta respuesta por parte de las autoridades competentes.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Momento de replantear la seguridad en Colombia


31/08/2011
María Camila Morales
Colombia tiene nuevo ministro de Defensa y es, sin duda, una gran oportunidad para “afinar” la estrategia de seguridad del país.
La tarea le corresponderá al joven Juan Carlos Pinzón (39 años) quien se desempeñaba como secretario general de la Presidencia y ha sido un incondicional del presidente Juan Manuel Santos.
Un reemplazo que no sorprende pero que tardó en realizarse. Si bien el mandatario colombiano cuenta con una aceptación del 85% (según una encuesta realizada en agosto por el Centro Nacional de Consultoría) no sucede lo mismo con su gestión de la seguridad.
Otra consulta realizada, esta vez por Gallup, revela que el 74% estima que la situación de inseguridad en el país ha aumentado. Resulta algo paradójico cuando la persona que se encuentra ahora al mando del país es quien implementó en gran medida la famosa “Seguridad Democrática”, lema de predilección del ex presidente Alvaro Uribe.
Santos fue su ministro de Defensa y durante su labor se lograron los golpes más contundentes contra la guerrilla de las FARC. La operación Jaque que liberó a 15 secuestrados incluyendo a Ingrid Betancourt y la muerte de Raúl Reyes, número 2 de las FARC, en territorio ecuatoriano.
Hace un año, el mismo Santos nombró a Rodrigo Rivera para que siguiera con la tarea comenzada. Y su balance no fue del todo malo. La muerte en septiembre del Mono Jojoy, jefe militar de las FARC, fue un gran éxito para el Ejército colombiano.
Pero si los soldados tienen como principal objetivo acabar con los grupos guerrilleros, el gobierno ha descuidado otros frentes. En particular la Policía no ha logrado contener a los nuevos actores violentos.
Las bandas criminales (Bacrim) que son una mezcla de delincuencia común con ex paramilitares y narcotraficantes están haciendo estragos en toda Colombia.
Se ha intensificado la violencia en regiones donde las Fuerzas Armadas bajaron la guardia y como indica el diario El Colombiano, se habla del regreso de las “zonas rojas” al referirse a los departamentos de Caquetá, Chocó, Córdoba, Meta y Cauca.
Rodrigo Rivera defendía su gestión señalando la mejora en la disminución de la tasa de homicidios. Pero la inseguridad no se mide solamente por los asesinatos.
No hay noticiero en Colombia que no emita diariamente escenas de trágicos robos y sangrientos asaltos. Mientras que vuelven a los titulares de la prensa local noticias de voladuras de oleoductos, ataques a poblaciones civiles y secuestros por parte de grupos al margen de la ley.
Además en el país no es un secreto que al presidente Santos le ha sido muy difícil convencer a los generales que un marino puede ser el jefe de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, Santos cree ciegamente en la idoneidad del Almirante Edgar Cely para liderar las tropas.
¿Hasta cuándo los colombianos seguirán contentos con el desempeño de Juan Manuel Santos? La luna de miel no durará mucho tiempo si no empieza a fortalecer la llamada “percepción de la seguridad”. Juan Carlos Pinzón puede ser una ficha importante para reconsiderar la protección de los colombianos.

miércoles, 31 de agosto de 2011

La protección de la niñez empieza con el respeto de su imagen


30/08/2011
María Camila Morales
Todo parece indicar que la memoria de los franceses es muy corta. Solamente unas semanas después del escándalo de las fotos de moda de la revista Vogue donde posaban menores de edad de forma sensual, el turno es para otra publicación de igual renombre.
Se trata de Marie Claire cuya portada de regreso a las clases tiene a una pequeña niña maquillada y vestida como una adolescente. Un afiche gigante que se puede ver en los kioscos y paradas de bus en París.
¿Simple publicidad para un nuevo mercado muy rentable o una foto que roza con el coqueteo hacia los hombres? Lamentablemente, en un mundo donde el equilibrio mental parece ser una cualidad muy escasa, por más angelical o informal que sea la pose, se presta a confusiones graves. Los menores de edad no pueden ser utilizados como objetos de deseo de ningún tipo.
La pedofilia y el turismo sexual de niños y niñas se alimenta de este tipo de imágenes. En territorio europeo son fuertemente reprimidos y perseguidos los hombres que abusan de menores de edad. Por eso su apetito sexual lo van a satisfacer en Asia y América Latina como denuncian las organizaciones no gubernamentales que trabajan en el tema.
La Unicef y la Organización Mundial del Turismo (OMT) no son ajenas a esta problemática. Conscientes de la gravedad de la situación, intentan prevenir con educación a las posibles víctimas. En Centroamérica, por ejemplo, existe la campaña por un “turismo sostenible” que alienta a hoteleros y a los pobladores de las zonas turísticas para que rechacen y denuncien la demanda de prostitución infantil.
Según la Red Internacional de Organizaciones contra la Explotación Sexual Comercial Infantil (ECPAT) en México, 16 mil niños, niñas y adolescentes son víctimas de explotación sexual cada año por “turistas”.
Las cifras se repiten en otros países latinoamericanos, en especial en aquellos que se enorgullecen por los beneficios económicos que dejan los visitantes. La OMT advertía desde el 2008 que uno de cada cinco turistas viaja en busca de sexo y en Latinoamérica y el Caribe su preferencia es con menores de edad.
Los gobiernos latinoamericanos tienen una enorme responsabilidad en el aumento de los índices de turismo sexual infantil. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar estima que unos 35 mil menores de edad son obligados a prostituirse como consecuencia de la pobreza. Y en el balneario de Cartagena de Indias serían más de dos mil las víctimas cada año.
Sin embargo, algunos países como Brasil han implementado una fuerte campaña de publicidad en los principales puertos de entrada al territorio para recordar que la explotación sexual de niños no es una atracción nacional. Sin duda, el mundial de fútbol y las Olimpiadas serán una prueba de fuego para evitar que aumenten los casos.
Ardua tarea luchar contra los turistas sexuales. Pero para afrontarlos se necesita unir fuerzas. Europa podría empezar por no tratar con liviandad las imágenes de las menores de edad. No es un asunto de otros. Es de todos proteger a nuestros hijos para que no sean objetos sexuales y comerciales.

La protección de la niñez empieza con el respeto de su imagen


30/08/2011
María Camila Morales
Todo parece indicar que la memoria de los franceses es muy corta. Solamente unas semanas después del escándalo de las fotos de moda de la revista Vogue donde posaban menores de edad de forma sensual, el turno es para otra publicación de igual renombre.
Se trata de Marie Claire cuya portada de regreso a las clases tiene a una pequeña niña maquillada y vestida como una adolescente. Un afiche gigante que se puede ver en los kioscos y paradas de bus en París.
¿Simple publicidad para un nuevo mercado muy rentable o una foto que roza con el coqueteo hacia los hombres? Lamentablemente, en un mundo donde el equilibrio mental parece ser una cualidad muy escasa, por más angelical o informal que sea la pose, se presta a confusiones graves. Los menores de edad no pueden ser utilizados como objetos de deseo de ningún tipo.
La pedofilia y el turismo sexual de niños y niñas se alimenta de este tipo de imágenes. En territorio europeo son fuertemente reprimidos y perseguidos los hombres que abusan de menores de edad. Por eso su apetito sexual lo van a satisfacer en Asia y América Latina como denuncian las organizaciones no gubernamentales que trabajan en el tema.
La Unicef y la Organización Mundial del Turismo (OMT) no son ajenas a esta problemática. Conscientes de la gravedad de la situación, intentan prevenir con educación a las posibles víctimas. En Centroamérica, por ejemplo, existe la campaña por un “turismo sostenible” que alienta a hoteleros y a los pobladores de las zonas turísticas para que rechacen y denuncien la demanda de prostitución infantil.
Según la Red Internacional de Organizaciones contra la Explotación Sexual Comercial Infantil (ECPAT) en México, 16 mil niños, niñas y adolescentes son víctimas de explotación sexual cada año por “turistas”.
Las cifras se repiten en otros países latinoamericanos, en especial en aquellos que se enorgullecen por los beneficios económicos que dejan los visitantes. La OMT advertía desde el 2008 que uno de cada cinco turistas viaja en busca de sexo y en Latinoamérica y el Caribe su preferencia es con menores de edad.
Los gobiernos latinoamericanos tienen una enorme responsabilidad en el aumento de los índices de turismo sexual infantil. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar estima que unos 35 mil menores de edad son obligados a prostituirse como consecuencia de la pobreza. Y en el balneario de Cartagena de Indias serían más de dos mil las víctimas cada año.
Sin embargo, algunos países como Brasil han implementado una fuerte campaña de publicidad en los principales puertos de entrada al territorio para recordar que la explotación sexual de niños no es una atracción nacional. Sin duda, el mundial de fútbol y las Olimpiadas serán una prueba de fuego para evitar que aumenten los casos.
Ardua tarea luchar contra los turistas sexuales. Pero para afrontarlos se necesita unir fuerzas. Europa podría empezar por no tratar con liviandad las imágenes de las menores de edad. No es un asunto de otros; es un deber de todos proteger a nuestros hijos para que no sean objetos sexuales y comerciales.