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viernes, 22 de julio de 2011

Latinoamérica en medio de la batalla presupuestal de Obama


21/07/2011
María Camila Morales
En estos momentos Estados Unidos se está jugando su futuro económico al no poder llegar a un acuerdo para subir el “debt ceiling” (techo de endeudamiento) y así permitir al país cumplir con sus obligaciones financieras después del 2 de agosto. Un aumento que le permitiría al gobierno de Barack Obama no incrementar impuestos (exigencia de los republicanos) y poder seguir pagando su deuda (realidad del país). Si no se logra un compromiso antes de esa fecha, el país entraría en “default” por la primer vez en su historia.
Los republicanos y demócratas están en una batalla campal para cerrar un pacto y Latinoamérica se ha convertido en una víctima de todo este proceso.
Los primeros afectados por cuestiones de tiempo, según explican fuentes anónimas a la agencia AP, son los tratados de libre comercio con Colombia y Panamá. Los congresistas no tienen cabeza para ese tema dicen algunos en el Capitolio. Sin embargo, en momentos en que se discuten los cortes de gastos, la Casa Blanca temería incluir los TLC en la agenda pues los demócratas se comprometieron a acompañarlos con programas de ayuda laboral para los empleados estadounidenses afectados (TAA). Hablar de más gastos ahora sería un gran inconveniente para Obama. Además, frenarlos es una herramienta de presión contra los republicanos que los apoyan.
Las vacaciones del legislativo empiezan el 6 de agosto y si Obama no envía los proyectos para su aprobación habrá que esperar hasta el mes de septiembre. Inicio del otoño en Washington y de la campaña presidencial norteamericana en la cual Obama apuesta a su reelección. Una época poco propicia para sacar adelante los TLC de Colombia y Panamá pues no son del agrado del electorado demócrata.
Los otros países perjudicados son: Venezuela, Ecuador, Argentina, Nicaragua y Bolivia donde las contribuciones financieras estadounidenses podrían ser eliminadas para reducir el déficit presupuestal.
El encargado de la propuesta para acabar con los fondos de ayuda fue el congresista de la Florida, Connie Mack, quien tiene en la mira a dichos países. Según su opinión “no están a favor de la democracia”. Se trata de un mensaje político de los republicanos para la región.
Pero el recorte de fondos también fue aprobado por el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes para la Organización de Estados Americanos (OEA). “Es un fracaso de institución”, declaró Mack. Sería el golpe de gracia para este foro que ha sido criticado, no solamente por los republicanos, sino por países de la región por su falta de liderazgo.
Esperemos que lleguen a un compromiso en Washington y que Latinoamérica no termine aún más alejada de la administración de Obama. El primer paso de acercamiento podría ser nombrar lo antes posible un reemplazo para Arturo Valenzuela, el ex secretario adjunto para el Hemisferio Occidental quien renunció el pasado 5 de mayo. Por el momento, el puesto del interlocutor político más importante para Latinoamérica sigue vacío.

jueves, 21 de julio de 2011

Las armas norteamericanas que matan en Latinoamérica


20/07/2011
María Camila Morales
“Rápido y Furioso” debía ser el exitoso operativo del gobierno estadounidense para luchar contra los carteles de la droga en México. Un plan puesto en marcha en el 2009 por la Oficina de Armas, Tabaco, Alcohol y Explosivos (ATF). La idea en teoría era permitir la venta de armas en Estados Unidos a los correos que abastecían a los capos mexicanos y así poder identificar a los traficantes ilegales y su red en el vecino país. Durante 15 meses entraron casi 2 mil armas reveló en su investigación el diario The Washington Post. Pero a la hora de rastrearlas los estadounidenses les perdieron la pista y el objetivo falló.
Peor aún, los responsables no avisaron del desastre y los carteles de la droga en México y sus bandas criminales se volvieron más peligrosas que antes. Ahora cuentan con cientos de semiautomáticas y fusiles AK-47 que Estados Unidos dejó pasar por su frontera. Hubo que esperar a que un patrullero fronterizo Brian Terry y un agente de inmigración norteamericano, Jaime Zapata fueran asesinados para que el problema se denunciara ante la opinión pública. Las armas utilizadas hacían parte de “Rápido y Furioso”.
Además el periódico The Examiner publicó el nombre de otro operativo “Naúfrago” cuyas armas ahora están en manos de las pandillas centroamericanas (Salvatrucha) y de la Oficina de Envigado en Colombia, cuyos integrantes son nada menos que los sicarios que dejó Pablo Escobar.
La hora de las explicaciones ha llegado en Washington y la cadena de responsabilidades podría llegar hasta la Casa Blanca. El senador Charles Grassley y el representante Darrell Issa exigen al Departamento de Justicia que permita el acceso a los documentos de las investigaciones para esclarecer las responsabilidades políticas y judiciales, pero éste se niega. Por su parte, el director de la ATF, Kenneth Melson dice que otras agencias como la DEA y el FBI están involucradas (y serían las culpables del fracaso) pero no quieren aceptarlo.
Mientras tanto los diarios norteamericanos recuerdan el proyecto "Gunnruner" (estrategia para detener el contrabando de armas Estados Unidos-México) que heredó Obama de la administración Bush y del cual se desprenderían: “Rápido y Furioso” y “Naúfrago”.
Armar de forma ilegal a la región trae recuerdos poco gloriosos para la historia norteamericana y sus ciudadanos. A pesar de que Obama insiste en que no estaba enterado, éste puede ser el comienzo de un grave escándalo político que afectaría su mandato. Debemos destacar que en esta ocasión fueron además asesinados dos estadounidenses con armas no decomisadas por la ATF en la frontera.
Si en Washington la tensión es alta y se buscan culpables, en Latinoamérica (donde las armas circulan) hasta ahora el gobierno mexicano ha sido el único capaz de pedir explicaciones y acceso a las informaciones de este gran fracaso.

miércoles, 20 de julio de 2011

Río de Janeiro y el espejismo de la seguridad


19/07/2011
María Camila Morales
Gran susto debieron sentir los huéspedes del lujoso hotel, Santa Teresa, en Río de Janeiro que fueron asaltados en la madrugada del martes. Un lamentable incidente que permitió descubrir al mundo el exorbitante precio de las habitaciones ( la más barata 300 euros en temporada baja) y la lista de famosos personajes que pueden hospedarse allí. Un caso más de criminalidad en tierras brasileñas.
El Estado de Río de Janeiro registró el primer trimestre de este año 1.168 asesinatos según cifras del estatal Instituto de Seguridad Pública. Pese a que el número de homicidios ha disminuido frente a los años anteriores, el nivel de inseguridad sigue siendo alarmante.
Aún recordamos, las imágenes de las Fuerzas Armadas y la Policía ingresando en noviembre del 2010 a la favela Complexo do Alemao tras los narcotraficantes que imponían su ley. El saldo fue de más de 50 muertos. Fueron escenas dignas de película de acción de Hollywood o de documental de guerra que pasaron los noticieros del mundo.
Una realidad que parece no poderse borrar de la noche a la mañana. Por eso resulta algo sorprendente que la presidenta Dilma Rousseff anunciara el 13 de julio que quiere transformar las favelas en atracción turística. Sin duda confía en la promesa del gobernador del estado de Río de Janeiro, Sergio Cabral quien espera poder pacificar la región antes de la Copa del Mundo de Fútbol 2014 en Brasil y las Olimpiadas del 2016.
Una batalla contra los capos de la droga y sus bandas de protección que se han atrincherado en los barrios más pobres de Río de Janeiro. Una estrategia que preocupa al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) el cual ayuda a formar a los integrantes de la Policía con las normas del Derecho Humanitario.
La carrera contra reloj puede desencadenar abusos de poder y tragedias. Las organizaciones no gubernamentales que intentan trabajar con los jóvenes de las favelas saben que la violencia y la inseguridad no se solucionan con fuerza. El desempleo, la exclusión, la pobreza, la discriminación y la desigualdad son el origen de los males y como tal hay que encontrar soluciones a largo plazo.
Brasil crecerá un 4%, en el 2011. Una cifra envidiable para muchos países europeos. Pero cómo integrará el nuevo gobierno a los habitantes de las favelas en la economía regular? Porque los asaltos, asesinatos y el tráfico de drogas están ligados a la falta de trabajo, al “no futuro” de toda una generación. Los cariocas que son víctimas al igual que los turistas no pueden esperar la llegada de un mundial para que mejore la seguridad del país.

martes, 19 de julio de 2011

El mejor negocio es demandar al Estado


18/07/2011
María Camila Morales
“Ahora van por el oro ” así se refería el canal TN de Argentina a la demanda que el viernes pasado, presentaron contra el Estado los mineros chilenos rescatados de la mina San José.
Treinta y uno de los treinta y tres mineros de Copiacó, que hace casi un año permanecieron bajo tierra 69 días, han decidido ir ante la justicia y exigir 15,5 millones de dólares por: negligencia, daño moral y falta de servicio. “De héroes a villanos”, calificaba la página Internet impre.com la actitud de los sobrevivientes, quienes según su abogado Edgardo Reinoso, están “en todo su derecho de demandar al Estado”.
Sin embargo, la pregunta que se hacen dos de los mineros, Juan Illanes y Raúl Bastos quienes no se sumaron a sus colegas, es acerca de la responsabilidad directa de la tragedia. Los dos consideran que el proceso se debe establecer contra los dueños de la mina: Alejandro Bohn y Marcelo Kemeny. Una idea que compartían varios de los mineros antes de cambiar de parecer la semana pasada, según Bastos.
Oportunismo o legítimo derecho que también se discutió en su momento con la demanda presentada por Ingrid Betancourt secuestrada por las FARC en el 2002 contra el Estado colombiano.
Los códigos administrativos y las Constituciones de cada país están ahí para establecer los casos en los que se puede demandar: ausencia estatal, corrupción, negligencia, violación de derechos humanos, prevención de daños, entre otros.
No obstante, como dice el diario El Colombiano, demandar al Estado es “pan comido”. Los países de América Latina tienen un grave problema de transparencia, gestión y eficiencia en las administraciones públicas y su responsabilidad indirecta y directa se señalan en casi todas sus acciones. Así los verdaderos culpables (los dueños de la mina para los chilenos y las FARC para Ingrid) escapan de su responsabilidad y el Estado responde por sus actos. Es el mundo al revés.
Acudir a los estrados se ha vuelto en un negocio porque el Estado tiene un “bolsillo profundo” (a “deep pocket”) como dirían los norteamericanos e intentar defenderse es su gran debilidad. Al sufrir sus equipos jurídicos de las mismas carencias y errores humanos por los que suelen acusar al Estado, pierden con una frecuencia preocupante.
Un ejemplo de los desproporcionados montos de estos reclamos es Colombia. Según las cifras de la revista Dinero las demandas contra el Estado equivalen hoy al 26% del PIB anual!
Un hueco para el desarrollo de los países que podrían invertir en el fortalecimiento del Estado y en suplir esas ausencias que tanto incrementan el número de demandas.
Las tragedias no tienen precio que puedan compensar el dolor de aquellos que las vivieron. Pero los Estados y sus representantes podrían responder a través de la creación de fondos especiales que no constituyen un reconocimiento de responsabilidad sino una respuesta humanitaria a situaciones que enfrentan de forma excepcional sus ciudadanos.
En efecto, Piñera pasó más tiempo tomándose fotos con los mineros que pensando en el porvenir de ellos. El problema, para los demandantes es que no cuentan con una pensión y no consiguen trabajo. Un fondo de víctimas de la minería para un país como Chile sería más conveniente. Una estructura financiada por las compañías mineras que operan en el país. Un organismo serio que contara con acompañamiento para las familias, programas de educación, de vivienda, de salud y de reconversión profesional, no sería más productivo que una ola de demandas que tardarán años en resolverse?

lunes, 18 de julio de 2011

Chávez y los médicos venezolanos

15/07/2011

María Camila Morales

La única certeza que tenemos acerca de la salud del presidente Hugo Chávez es que tiene cáncer. ¿Dónde, en qué estado y con qué pronóstico son simples especulaciones. Podríamos preguntarles a los especialistas de Venezuela pero no hay partes médicos de su enfermedad en Caracas. Chávez nunca ha hablado de los servicios de oncología locales. Todo indica que el paciente no confía en los profesionales de su país.

Aún si sabemos poco sobre su misteriosa enfermedad, si tenemos fuertes indicios de su malestar con los galenos venezolanos.

Nos consta que se fue a Cuba a que lo trataran los médicos de Fidel Castro. De regreso a Caracas, después de dos operaciones, viajaría a Sao Paulo según decía el diario ABC de Paraguay. La fuente: el presidente paraguayo Fernando Lugo quien aseguraba haber convencido al propio Chávez porque, como le dijo a su colega: “a mi me salvaron ellos”. Se refiere el recuperado líder a los médicos del hospital privado Sirio-Libanés que se ocuparon de su linfoma en Brasil.

Resulta algo sorprendente que los billones de petrodólares que ha estado recibiendo Venezuela no se hayan invertido más en investigación, tecnología y medicina. Chávez habría confiado ciegamente en el intercambio que negoció con La Habana: médicos cubanos por petróleo venezolano. Una idea para mejorar el sistema bolivariano de salud de su país. Sin embargo, los resultados no convencen. En el estado de Anzoátegui, el Colegio de Médicos prefiere hablar de “invasión cubana” mientras que en todo el país se habla de “crisis del sector de salud”.  En la capital hay huelgas de los médicos exigiendo aumento de salarios y más presupuesto. La última fue el 16 de junio.

Evidentemente, llegar con atención médica a más gente humilde es un objetivo importante. Pero las arcas venezolanas deberían alcanzar también para mejorar y sobresalir en materia de tratamientos avanzados. Un ejemplo de la bonanza petrolera bien invertida son los Emiratos Arabes: El Centro Médico Sheikh Khalifa Medical City de Abu Dhabi aspira a ser la referencia de medicina para la región. Dubai acaba de firmar un acuerdo con  la Universidad de Harvard para formar estudiantes y administrar hopitales en el emirato.

Chávez no ha sido ni el primero ni el último líder en preferir a los  galenos extranjeros y viajar a consultarlos. El ex presidente egipcio Hosni Mubarak fue operado en Alemania, el presidente argelino Abdelaziz Buteflika tuvo cirugía en Francia, el fallecido dictador de Gabón, Omar Bongo, fue hospitalizado en Barcelona y hasta el dictador de Corea del Norte Kim Jong-il recibe tratamiento de médicos franceses que viajan a Pyongyang. Líderes y regímenes que presumían de ser los defensores del sufrimiento del pueblo y luchar contra los privilegios!

Sin duda el Presidente Chávez debe recibir el mejor tratamiento posible, para enfrentar una enfermedad tan seria como el cáncer. Sin embargo, ¿qué pasa con los demás venezolanos, con diagnósticos parecidos, que no pueden viajar fuera del país? ¿Qué dicen los especialistas en Caracas sobre los que crecen dudas acerca de su idoneidad para sanar a un presidente?

Lo que resulta irónico es que el Presidente Chávez no confía en la calidad del sistema médico “bolivariano” que el mismo creó en sus 13 años de gobierno cuando se trata de su bienestar personal.